Otras nuevas colonias

Aunque no formaron parte de la jurisdicción de la Superintendencia -a partir de 1784, Intendencia- de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía, en el último tercio del siglo XVIII se establecerían otras colonias agrarias en la Penísula Ibérica; tanto por iniciativa privada como del Estado español, aunque ninguna de ellas se pondría en marcha con colonos extranjeros. Entre ellas, encontramos dos que nacerían muy vinculadas a las Nuevas Poblaciones: Prado del Rey (Cádiz) y Almuradiel (Ciudad Real). La primera sería una fundación de Pablo de Olavide justo cuando también se ocupaba de poner en marcha las colonias de Sierra Morena y Andalucía, pero a diferencia de estas últimas se la hizo depender jurisdiccionalmente de la Indendencia de Sevilla (que también desempeñaba Olavide). De este modo, tras el encarcelamiento y proceso inquisitorial del limeño, las conexiones entre ambas experiencias se diluyeron. En cuanto a la nueva población de la Concepción de Almuradiel, surgiría en 1781 como una Superintendencia independiente. Se puso en marcha, sobre todo, por la modificación del trazado del camino real en el paso de Despeñaperros y aunque inicialmente no tuvo vinculación alguna con las Nuevas Poblaciones, a partir de 1793 todos los intendentes de esta última provincia también fueron nombrados superintendentes de Almuradiel. Ambas jurisdicciones siempre se gobernaron separadamente, pero más de cuatro décadas mirando a La Carolina forjaron fuertes lazos entre los colonos de Almuradiel y los de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena.